lunes 6 de julio de 2009

Al otro lado de la cuerda...(Encuesta en margen derecho)

El que más o el que menos hemos intercambiado en multitud de ocasiones de asegurador, de compañero de experiencias y penurias durante alguna ascensión, etc. Curioso es todo aquello que se puede transmitir de un extremo al otro de la cuerda mientras nos damos un largo de primero, desde sentirnos pletóricos hasta ir con la famosa “moto” o “pierna de Elvis” por pensar en lo que tenemos “abajo” en vez de frente a nuestras narices, y es que hay algunos compañeros que no “transmiten” ¿verdad?.

Habrás sacado tus propias conclusiones después de haber intercambiado de compañero de cordada; con algunos te meterías donde fuera, con otros has salido contento porque tu ángel de la guarda ha está vigilando para que tantos tus huesos como los del otro lleguen sanos y salvo de nuevo al suelo…

Si a las sensaciones que uno pueda tener tanto buenas como malas un día concreto en el que afrontar una actividad, le sumamos la importancia y la seguridad de lo que nos pueda aportar nuestro compañero en montaña, todo esto se complica más. Pero amigo, hay que tenerlo en cuenta.

A veces somos nosotros quien elige con quién salir, otras veces nos eligen a nosotros al plantearnos algo en concreto y aceptamos, hay incluso quien se desplaza a una escuela determinada para ver si hay alguien con quien escalar (normalmente algún conocido) antes de quedarse en casa. El caso es disponer de recursos para hacer lo que nos gusta.

Si llevamos poco tiempo saliendo al monte y/o escalando creo que hay muchas papeletas para aún no saber con quien sí y con quien no podemos sentirnos bien, pues este asunto requiere probar con varias personas en multitud de ocasiones para tener una idea bastante fiable al respecto. De cualquier otro modo podemos tener compañeros “ideales” para alpinismo y otros tan buenos como estos en la escalada. Si es así, siéntete afortunado de verdad.

Al otro lado de la cuerda...

Este post y su planteamiento lo hago simplemente para saber si tú, como persona montañero o escalador habitual, has encontrado a tu compañero perfecto, aquél que te transmite por la cuerda esas sensaciones que tú ya sabes, que te anima en el paso duro, ese en el que puedes confiar porque sabes que la reunión que ha montado arriba es a prueba de bombas, ese que no te deja tirado a última hora, ese que vive la actividad en montaña tan o más que lo haces tú, el que te revisa el nudo de encordamiento sin que se lo pidas, el que sabrá reaccionar en caso de accidente adecuadamente…en definitiva, aquél con el que saboreas de verdad la actividad realizada y con el que sabes que la cadena de seguridad será tal en todo momento.

En el margen derecho de este blog encontrarás una encuesta al respecto. Plasma tú opinión ;-)

* * * GRACIAS * * *

Todo anteriormente descrito no aplica los que hace la escalada en SOLO para quienes el mejor compañero que puedan tener son ellos mismos, ¡¡ y nervios de acero !!

martes 30 de junio de 2009

El Naranjo de Bulnes por la cara Sur

Viernes 26 de Junio.
…han pasado 5 horas desde que hemos salido de Madrid. Una vez aparcado el coche cerca de Collado Pandébano partimos Miguel Ángel, Fer y yo camino de Vega Urriellu. Llevamos buen paso y estamos inmersos en nuestros pensamientos, en la aventura que nos espera mañana y que a pesar del tiempo que hace hoy esperamos podamos hacer realidad.
La temperatura es baja. Nos cruzamos con varias personas que bajan y adelantamos a otras que suben. Creo que somos los únicos pimpines que vamos en pantalones cortos y camisetas de manga corta comparados a las últimas tendencias de North Face, Millet que abrigan a los caminantes con los que nos cruzamos.

Nombres como El Cainejo y D. Pedro Pidal, Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, Alfonso y Juan Tomás Martínez…asaltan nuestra mente según vamos subiendo. ¡¡ Qué intrépidos y valientes fueron !! Ahora nos disponemos a seguir los pasos de “Los Martínez”, aperturistas de la Cara Sur.

Apenas hablamos durante la subida. Mis compañeros como yo estarán imaginándose el día de mañana. Hemos estudiado la vía, los largos, los grados, los peligros… y queremos que la escala no nos defraude, y no lo hará, pues el entorno maravilloso donde se encuentra esta montaña nos hará sentir sensaciones que antes habían permanecido latentes. Este entorno maravilloso cambiará algo dentro de nosotros mismos, nos hará apreciar lo humilde de esta montaña, la historia que la rodea y nos recordará lo intrépidos que fueron sus conquistadores.

Todavía no hemos hablado sobre quien escalará de primero qué largos. Es algo que seguro ha pasado por la mente de los tres pero que como tabú aún no lo hemos sacado a relucir.

Sudando como pollos y sin realizar ninguna pausa nos plantamos 1 hora y 50 minutos en el Refugio de Vega Urriellu. Han sido los 850 metros de desnivel que más rápido se me han pasado nunca y no es para menos, pues la motivación para ello es fuerte aunque también tengo mis ligeras sospechas de que la tortilla de patatas que nos preparó Laura para comer algo tiene que ver…Lástima que finalmente no haya podido venir ella también.

La niebla nos oculta toda visibilidad a más de 10 metros. Con aspecto fantasmal se distingue la silueta del refugio donde pasaremos las dos próximas noches. El silencio nos rodea, la niebla hace sordos cualquier sonido.

Preparando el material pensamos en todos los detalles, repasamos una y mil veces la reseña de la vía, tiramos de oreja para escuchar al resto de visitantes del refugio qué dicen sobre anteriores escaladas e historias de esas para no dormir, de ellas se puede llegar a aprender y mucho…Habré mirado el barómetro 15 veces en la última hora. La presión ha subido levemente lo que significa que el tiempo será mejor que hoy. Ese era el pronóstico: “poco nuboso el sábado”.

Cena de rigor bastante copiosa. Tomás, el Guarda del Refugio, cuida muy bien a sus comensales. En la cena compartimos mesa con Quique, el mismísimo Farero de La Estaca de Bares y su amigo del cual no recuerdo el nombre. Alucinante saber con quien se puede llegar a cruzar uno en un refugio de montaña.
La alarma sonará a las 06:30. Todo listo. Hoy sé que no dormiré normalmente, al igual que cuando tengo algo importante que hacer el día siguiente. Para mí supone algo muy importante escalar el Naranjo.

Sabado 27. El día “D”...

Tras una hora de aproximación llegamos al “concurrido” pié de vía. En la Sur Directa varias cordadas del Cuerpo de Montaña del Ejército esperan. Al preguntarles nos indican que son 4 cordadas por lo que vamos a tener que esperar un ratito.
Miramos arriba y hay otra cordada en el L2, siendo los primeros y más madrugadores de hoy. El día va a estar divertido, nos decimos.

Sigue subiendo gente. Nos acomodamos como podemos en este incómodo zócalo. Un guía de la FMM que viene con 2 clientes nos pregunta qué vía vamos a hacer. Tras responder y señalando a la pared, nos dice que se puede hacer la que tenemos justo enfrente y que sale “similar” a la Sur Directa (cosa que luego no fue así) y que está a la izquierda de la Sur y a la derecha de la histórica vía “Víctor” (se trataba del L1 - 6A de “Invicto y Laureado”, abierta por Tino Núñez en solitario en 1997), o sea entre medias de estas dos súper clásicas.

Miramos el trazado desde abajo, parece asequible. Se trata de una fisura más ancha al principio y más estrecha al final que surca la pared con tendencia a la derecha. El guía nos comenta que lleva directamente a la R2 de la Sur Directa y que con cuerdas de 60 m se llega, por lo que nos ahorramos el L1 y L2 de la misma, sin tener que esperar más tiempo al resto de cordadas que subirían por la Sur.

Mientras estamos preparando el material, llega un “listillo” (desde ahora le llamaré así) pues no tiene otro nombre. Al parecer es miembro de un prestigioso club español según nos enteramos después y se coloca el primero, lo que se llama “colarse”. Le explicamos que estamos nosotros antes y que se tiene que esperar, pero sigue R q R diciendo que si la vía permite subir en paralelo, que hay sitio de sobra arriba…Le indicamos que hay en la R2 ya 2 cordadas y que en breve habrán otras 2 por lo que si quiere escalar se tendrá que esperar porque no hay sitio para tanta gente. Parece que en principio ha entendido tanto lo que hemos dicho como el tono con el que lo hemos hecho…
Cedemos el turno al guía de la FMM y sus clientes que educadamente nos lo han propuesto y a la par nos marquen un poco el camino porque desde abajo no se aprecia el final del largo.

Comienzo a escalar, el segundo de los clientes del guía va extremadamente lento. Me veo detrás de él dándole indicaciones y ánimos para que siga hacia arriba y aparque el miedo que tiene y la pesadumbre por el atasco que está formando. Cuál es mi sorpresa que veo a mi altura ya pasándome por mi derecha al “listillo” de antes, este hombre ya entrado en años que parece no haber entendido lo que se le ha dicho a pie de vía. Al final ha hecho lo que le ha parecido la real gana y estamos 3 personas en un mismo punto, sin avanzar. He metido un par de seguros y estamos a unos 12 metros del suelo.

Esto es la guerra !! Que peligro:

El frío se hace notar en las manos y dedos que apenas siento por ir tan despacio. Este “listillo” nos pasa por la derecha sin ningún tipo de miramiento y tirando alguna que otra piedra del tamaño de pelotas de golf para abajo al realizar travesías a derecha e izquierda para evitar los pasos más difíciles.
Le perdemos de vista. Sigo animando a este chico pero se ha dado por vencido y pide a gritos al guía que le descuelgue, que se baja. Le indico que siga hacia arriba pero ya no razona y está completamente convencido de que le queda grande la escalada.
Como puedo paso por su derecha. En el paso clave de este largo hay un par de friends ya metidos; uno del “listillo” y otro del guía de la FMM. Burro grande ande o no ande me chapo al del guía con una cinta mía ya que no hay sitio para poner otro y no puedo pararme mucho en este paso, pues desde que he despegado del suelo ha pasado casi media hora. En el mismo sentido el friend está libre de cualquier caída que no sea la mía, cosa diferente del que ha colocado el “listillo” que aún no ha llegado a la reunión.
Superado el paso más difícil, el guía ya ha empezado a descender al chico de antes y llega al suelo. Cuando voy subiendo y colocando algún que otro seguro por la grieta característica veo como también está descolgando al otro cliente, que se baja para recuperar el material y pedirle el resto al compañero previamente descendido. “…Espero que estoy no siga así hoy…” me digo a mí mismo a la par de acordarme de todos los santos.

En un par de ocasiones estoy a punto de la pérdida de equilibrio porque la cuerda por la que éste era descendido bajaba muy rápido por donde yo subía y me tenía que apartar de la vertical y agarrarme como podía para no caer, con los seguros bastante alejados.
Con un cabreo monumental abandono el largo original de “Invicto y Laureado” para seguir con tendencia a la derecha y salir a la R2 de la Sur. Allí llego y me encuentro al guía de la FMM discutiendo y con razón con el “listillo”. No tardo en unirme a tal discusión y a rebatir lo mal que lo ha hecho. (Más tarde nos enteramos que este pájaro también estaba enseñando/guiando a su segundo…¡¡ Menudo ejemplo !!.)

Fer y Miguel Ángel recuperan el largo rápidamente. Una vez estamos en la reu nos enteramos que un escalador ha sufrido un accidente bastante aparatoso por debajo de nosotros en nuestro mismo largo y que miembros del ejército que estaban allí le están atendiendo ya. El helicóptero de los Bomberos de Asturias apenas tarda en aparecer.

Tenemos delante el largo del diedro correspondiente al L3 de la Sur Directa. Fer pasa ahora al “cabo del miedo” tras el intercambio de material. Es un largo disfrutón, con buenas presas y que se protege muy bien.


Del L4 se encargará Miguel Ángel:

Es uno de los largos más bonitos, por estupendos tubos de órgano de adherencia excepcional. Teóricamente este largo de IV+ empieza saliendo de la reunión a la derecha en busca del diedro y una vez finaliza éste hace ligera travesía a la izquierda hasta llegar a la reunión.

Si sales recto desde la reunión como lo hizo Miguel, saldrá entorno al V-/Vº. En uno de los pasos hay un clavo viejo que viene de perlas.

En la parte superior de la foto se puede observar el helicóptero de los Bomberos:

El L5 es mero trámite para llegar al comienzo de la trepada final por el anfiteatro. Al llegar a la reunión nos encontramos con las primeras cordadas de esta mañana, ya emprendiendo la bajada.

Entre ellos se encuentra el “listillo” de esta mañana. Al parecer no sólo nos ha fastidiado a nosotros, sino que según subía ha ido pisando la vía y cruzándose a más cordadas según le venía en gana.
Tras unos 20 minutos de trepada de IIº llegamos a cumbre, una cumbre espectacular como ninguna otra en la que haya estado.

Ver Picos de Europa desde aquí arriba es especial, MUY ESPECIAL. Hace un par de días Juanma me dijo que recordase que 16 años antes estuvo él allí, palabras que me vienen ahora a la mente (Desde aquí te hago un llamamiento hermano para subir por esa Pidal que te quedó pendiente).

Lo que hoy hemos hecho es algo que no olvidaremos nunca y que permanecerá con nosotros por siempre. El año pasado no pudo ser por la méteo, pero hoy nos ha dejado y hemos cumplido otro de nuestros sueños: “Escalar el Naranjo”.

Entre el cielo y la tierra somos insignificantes sobre esta gran mole de caliza gris:

Tras las fotos de cumbre, otra mirada alrededor, ahora toca bajar con cuidado y celebrarlo con las clásicas de rigor.

Todas las fotos de la escalada AQUÍ.
Más información sobre escaladas, croquis e historia de los Picos de Europa en "Bulneslad"

lunes 22 de junio de 2009

A pruebas con la paciencia, que no de adherencia, en Los Emburriaderos

Allí nos presentamos unos pocos: Antonio y su grupete de amigos, Vlady, Alberto, Sergio y Laura, mi sobrinete Christian y el que suscribe.

Los Emburriaderos son unos riscos que están cerquita del Puerto de Navacerrada. Hay varias agujas o sectores de roca granítica en la que predominan las fisuras y diedros. Si no queremos desadherirnos tendremos que prestar cuidado con los bloques o lajas sueltos así como al liquen que habita perenne en sus vías menos repetidas. Nosotros estuvimos en la cuarta aguja, que es donde más vías y variedad de grados hay.

La jornada más que por cantidad de vías a escalar nos la planteamos de forma tranquila: conocer un sector nuevo, ver qué tal responde mi tobillo izquierdo y montar alguna de via en top rope para Christian.

Cada cual empieza por donde le apetece mientras nosotros esperamos que Antonio y Manuel acaben en unas de las más fáciles, las situadas más a la izquierda.

Vlady y Alberto en vías del centro del sector:

El tobillo sigue diciendo que no está al 100%, ni al 80% diría yo, y en los primeros pasos me veo obligado a colocarlo de forma contorsionista para no forzarlo mucho. En estos casos hay que saber que esto es así, que no conviene forzar de momento y que toda recuperación lleva su tiempo.

Hacemos un par de vías sólo. Christian intenta seguir nuestros pasos pero tras los primeros metros decide bajarse de un V+ tras llantos, sollozos y mi paciencia al límite por no hacernos caso en las indicaciones que le dábamos desde abajo. Qué paciencia hay que tener con estos críos…y que exigentes somos a veces los mayores…

Ya que desde abajo Christian no se hace con la vía por estar el paso más duro a pocos metros del suelo, decido rodear el risco por arriba, llegar a su reunión, descolgarle unos metros desde ella para que coja confianza también al rollo descuelgue y al menos escale la mitad superior.

Estamos los dos en la reu y tiene mucho miedo. Intento tranquilizarle pero no hay forma, los nervios no le abandonan y por mucho que intento a veces de buenas a veces serio, no quiere. Minutos y minutos allí colgados como chorizos en la reu, decido que tanto él como yo estamos al límite y lo que puede llegar a ser algo que le pueda gustar se puede convertir en una situación tan traumática que no quiera llegar a repetir…”…Sólo tiene 10 años y lo mismo te estás pasando Diego…” (me digo a mí mismo). Desde aquí pido disculpas a los asistentes que más que jornada tranquila, parecía un parque a las 18:00 de la tarde con tanto grito y lloro.

Mi pie izquierdo se ha quedado dormido por tenerle en una posición algo forzada para que Christian estuviera más cómodo, cosa que aún me cabrea más. Deshago la instalación y nos bajamos a pie de vía de nuevo.

Laura decide repetir una de las vías de primero. Hace tiempo que no lo hace y sube bastante bien, de forma decidida y con buena técnica (sigue así que como el tobillo tarde en recuperar, vas a tener que ser tú la que tire de primera…). Tras ver esto se me pasaron en parte los humos.

Al bajarse y hablamos con Christian y minutos después, más calmado, está de nuevo enchorizado. De pleno acuerdo acordamos lo siguiente:

“…Si llegas a la primera chapa esta noche Burri King; a la segunda juegas a la Wii; a la tercera piscina mañana; a la cuarta duermes hoy en casa….a la quinta….ummmm Parque de Atracciones o partido de futbol….o….Faunia….o…..Vamos que tiramos la casa por la ventana !!

¿Qué si subió? ¡¡ Menudo mamón !! Y ahora que pienso sobre lo que había pasado a primera hora de esta mañana, ¿no habrá sido todo una actuación o chantaje para llegar a esto?

Secuencia de fotos de Christian alias "el extorsionado” ja ja ja. Dale al Play:


Viendo las fotos me quedo con ésta y su cara de satisfacción por haberlo conseguido una vez más:

A fecha de hoy ya hemos cumplido con las tres de las “chapas acordadas”…Que todo sea incentivarle, que siga escalando y aprecie los valores de la montaña, de su gente y la mala leche que tiene su tío Diego…Seguro que eso no se le olvida…y espero también que su hermano pequeño de 4 años no se entere de la jugada…que sabe más de chantajes…

martes 9 de junio de 2009

El Risco del Castillo

Domingo 7 de Mayo de 2009.

Méteo inestable hace que Laura y yo estemos indecisos sobre si trepar, andar o simplemente limitarnos a pasar el tiempo tirados por alguna praderilla cercana. Todas son buenas opciones.


Un breve café en el bareto mientras pensamos qué hacer. Son varias las razones al final por la que nos decantamos por andar; una la méteo que no para de amenazar lluvia, otra el estado de las placas todavía húmedas tras el granizo y lluvia de ayer y mi tobillo, que casi recuperado me agradecerá no darle caña hoy.

Hemos pasado muchas veces cerca del Risco del Castillo pero nunca nos hemos acercado a él. Sería buena ocasión para darnos un breve y tranquilo paseo de esos que hacen que te fijes en cosas, vías, placas, fisuras, riscos desconocidos y demás cosas que pasan desapercibidas en otras ocasiones, que recuerdes escaladas anteriores en sectores cercanos o simplemente te pienses si algún día te verás encalomado a ellas pasando más miedo que carracuca y apretando los dientes.

Vía Sopa de Gafas en el Cancho de los Brezos:

Laura observando el Muro Dallas:

Curiosamente el Risco del Castillo, parece una aguja en función desde donde la mires; con vista Oeste - Este parece efectivamente un monolito (es visible desde el parking de Cantocochino, primera foto), en cambio mirándole desde el Sur al Norte y viceversa es una gran y pina placa, surcada por fisuras, cantos, regletas y filones.



Intimidan hasta al más avezado escalador por la difícultad que a simple vista presenta su escalada.
El Risco del Castillo de cerca:

Antes de regresar de nuevo al coche tras la bajada, nos pasamos por La Foca para ver una plaquilla que hay con vías desde el 6A hasa el 6B+, ideal para pasar un par de horas ya que son vías cortas y el paño no es muy grande.

Pasamos otra de esas jornadas que hacen aumentar el mono por la escalada...
Nota del autor: había confundido este risco con la Aguja Larios. Por indicación de Raúl se ha modificado el nombre de este post así como parte del contenido en el que se hacía referencia a la misma.

miércoles 27 de mayo de 2009

¿Acertamos al tomar nuestras decisiones?

Esta mañana camino del trabajo he oído en la radio algo así como: “…la posibilidad de poder cumplir nuestros sueños son los que hacen que nuestra vida sea más llevadera… Sabias palabras que han desembocado en este post...


...Se aproxima el fin de semana. Aún es martes, todavía te duelen las yemas, los dedos de los pies, pero todo eso pasa a un plano secundario y te pones a mirar la méteo para el siguiente fin de semana. A la par, miras en tu listado de “escaladas pendientes y proyectos” (o como le llames) y te preguntas “a ver qué puedo hacer este finde”. Acto seguido te preguntas también con quien podrás contar para ir al sitio elegido, y sí la vía en cuestión estará a tu alcance, si lo estará al de tu compañero/a de cordada e incluso si no te defraudará la vía y realmente merecerá la pena emplear ese tiempo en ir a ella y no a otra.

Desde que llevo con esto de la escalada y la montaña en general, me he dado cuenta que cuando te planteas un reto y éste pasa más tiempo de la cuenta en el listado en cuestión o en tu cabeza, más pesa y más difícil se hace tomar la decisión de elegir el día y el compañero adecuado para acometer la escalada. No hablemos de lo que supone estar a pie de la vía, el corazón se sube de pulsaciones de lo lindo…¿será respeto, quizá miedo o ambos?

Por otro lado están los factores que hacen que uno esté más o menos motivado para ello, por las sensaciones que haya tenido últimamente en la pared, la continuidad de sus salidas, la mejora en su técnica, el grado máximo escalado últimamente, el estado físico general…Está claro que escalar en diferentes tipos de roca y en diferentes escuelas de nuestra geografía o incluso de otros países hacen de uno mejor escalador, más polivalente, mejora su capacidad de aprendizaje, todo esto dicho por los expertos en la materia y que efectivamente es cierto, pero desafortunadamente esto no está al alcance de todos. ¿A quién no le gustaría salir más de dos veces al monte a la semana, seguir un método de entrenamiento eficaz, régimen alimenticio adecuado que haga que la recuperación sea más rápida, se eviten lesiones o sobrecargas y se progrese rápidamente?

Son tantas las cosas las cosas que influyen en vernos bien en la roca que el querer abarcarlo todo supone una saturación. Una saturación que puede hacernos perder motivación y las ganas de salir al monte, de quitarnos las ganas por cumplir esos objetivos y proyectos por verlos más una obligación que un reto o sueño.

Pasan los meses, los años y siguen estando esas escaladas en esa lista sin cumplirse. ¿Y qué puedes hacer? ¿Seguir soñando “en papel”?


A veces es un amiguete el que de un día para otro te propone hacer un vía, él te ha elegido a tí y no tú a él para cumplir un objetivo común. Ambos sabéis que es una de las que queréis hacer, pero vas y pones alguna excusa para escaquearte ¿por qué? Cualquiera sabe…Quizá porque a última hora pensemos que somos demasiado atrevidos al pensar que subiremos por esa vía algún día, por pensar que lo mismo aún no estamos a la altura o porque en su día se lo comentaste al amigo que te está llamando, crees que te va a tocar darte todos los largos de primero y dudas...También cabe la posibilidad de que estemos equivocados y estemos siendo demasiado prudentes. ¿Será acertado el dicho “la mejor idea es la primera”?

En parte la escalada supone aventura y por pensar así nos estamos perdiéndonos una parte de ella. Aventura que en muchas ocasiones lleva consigo sacrificio y sufrimiento para llevarla a cabo, la palabra compromiso siempre está presente y eso está claro.
Acto seguido y una vez que le has dicho “eso es mucha vía para mí” o “es de un grado que aún no tengo asentado”…por ejemplo, te vas y miras la misma vía en varias guías que tienes, estudias los largos e incluso buscas información complementaria por internet, por saber lo que opinan algunos, aunque no sea del todo relevante lo que encuentres. Te has hecho a la idea y te queda un empujón para simplemente “ir y escalar” pero aún se resiste el asunto. Miras la méteo y encima dan bueno (no tienes escapatoria macho).


¡¡ Decidido !!, por un día te lanzas. Piensas que a pesar de todo lo mismo merece la pena (que inepto eres).
Llega el día, estas escalando y haciendo realidad tu “sueño de papel”. Algunos largos tú, otros él, o todos tú o todos él…da igual, simplemente te dejas llevar. Se van resolviendo todos los pasos, placas, fisuras…te viene a la memoria lo que algunos que la han hecho te han dicho sobre algunos pasos. Algún pire nos pone en nuestro sitio pues no hay que olvidar que no todo es un camino de rosas y no hay que bajar la guardia. Hemos llegado a la cumbre, ¡¡ lo hemos hecho !!.

Sacamos nuestras conclusiones sobre lo técnica, lo bonito o feo de la vía, si nos la esperábamos así o más fácil o difícil, pero no nos acordamos de ayer cuando pensamos que no deberíamos de ir...

¿Realmente estabas tan mal como pensabas?
¿Te acordarás en la próxima ocasión de no decir ¡¡ QUE NO !! a quien te propone algo que en su día deseaste hacer?
Si la mejor idea es la primera, ¿por qué luego cambias de opinión?

Y recuerda: “…la posibilidad de poder cumplir nuestros sueños son los que hacen que nuestra vida sea más llevadera…”

lunes 25 de mayo de 2009

Tortugueando por la Sur de la Tortuga

Fin de semana pasado por agua, grandes tormentas en la ciudad y en el monte, hacía que la decisión final sobre el si salir a trepar o andar se hiciera de rogar hasta el último momento.

En esta ocasión nos presentamos Javi y yo en Cantoco. Llevamos materil para trepar y se me ha ocurrido pasarnos por la cara noreste de la Tortuga, a cumplir con algunas asignaturas pendientes entre las que se encuentra la vía "Parálisis Permanente", una mítica de este risco.
Desde el parking echamos un ojo con los prismáticos. El brillo y las chorreras de agua apuntan a que no va a ser muy acertado acercarnos hasta pie de vía, ya que está casi toda la placa si no mojada, bién húmeda. Las dejamos para otra ocasión.

Decidímos entonces acercarnos a su cara Sur, más soleada y que habrá secado mejor. En caso de que llueva estaremos cerca del coche (30 minutos) y la chupa no será para mucho.

Subida entre los jarales con bastante humedad y agua remanente en las ojas de las matas, hacen que lleguemos a la base de la placas con los palones y zapatillas bien mojaditos.

Es un sector que no visitaba desde hace años, porque es una zona de escalada deportiva y que especialmente los fines de semana se suele saturar BASTANTE. Allí elegimos las vías sobre el terreno ya que algunas están mojadas o húmedas.

Hemos estado tan "a lo nuestro" que nos hemos dejado la cámara de fotos en la mochila, por lo que no hemos hecho fotos trepando. Por esta vez nos llevámos las mejores imágenes con nosotros.

Tranquilamente entre risas, nubes y claros pasamos escalando toda la mañana, solos en las placas pero en compañía del sonido de las expres al chapar, el zumbido de la cuerda al lanzarla para rapelar y los clásicos "¡¡ Pilla !!", "¡¡ Reunión !!", "¡¡ Suéltame !!", "¡¡ Estás suelto !!"....eco tan común en estos rincones pedriceros.

martes 19 de mayo de 2009

Domingo de colores

Domingo 17 de mayo de 2009.

Ruta tranquila por los rincones de nuestra sierra. Hoy no escalamos no, simplemente nos limitamos a disfrutar del paisaje, de los colores, de los olores a monte que a veces pasan desapercibidos, pero están ahí, con nosotros.
En buena compañía subimos en grupo hacía las Buitreras, pasamos por Cancho Amarillo y de ahí hasta las paredes del Gran Molondrio.


Unos escalan, otros hacen fotos, otros imitan a las lagartijas tomando el sol en las placas...

El estómago nos avisa ¡¡ ya hay hambre !!. Hora de bajarse por el mismo camino sin olvidar una mañana más, que somos afortunados por tener tan cerca este paraiso de granito, de bosques y de buena gente.

sábado 16 de mayo de 2009

Combinación vías "Tito Rolling Bus" con "Fulgencio" en el Risco del Hueso

Viernes 15 de Mayo de 2009.
El Hueso es otro risco emblemático de la Pedriza. Tiene vías clásicas de autoprotección, otras equipadas pero en su mayoría con generosos distancies entres seguros y que algunas de ellas albergan aún el equipamiento de la apertura (buriles).
La famosa Tito Roling Bus (V+/A0-6C-M2) empieza con un precioso diedro desequipado que se cubre bien con friends medianos. Por arriba tiene largos de adherencia espectaculares de ambiente casi inigualable, destacando en su parte superior el péndulo en tensión hasta coger una línea de setas sin seguros. La Fulgencio (6A-M2) y su famosa chimenea del primer largo, chimenea que ha día de hoy impone a muchos entre los que me encuentro. Sufridora, dura y que en más de una ocasión cuando hemos estado paseando por allí, han llegado cordadas y al verla se han ido sin ni siquiera sacar el material... La Fulgencio recorre el estétito Hueso separado de la pared por encima del lomo en dos largos más de adherencia y otros dos de placa de menor dificultad.

Vista del Hueso (pincha para ampliar):

La propuesta que le hice a Alberto el día anterior era el realizar los dos primeros largos de la Tito, rapelar desde una de sus reuniones hasta la primera reunión de la Fulgencio y proseguir hasta la cima del risco por ésta, haciendo en total unos 6 largos de adherencia de calidad y muchos metros de escalada. Alberto aceptó de buena gana, pues el Hueso se le había resistido ya en dos ocasiones más.

Paseo de 1 hora desde Cantocochino. Llegamos a pié de vía. Tras preparar el material y ver quien se negocia este primer largo, entre tiritonas por la fresca mañana me veo metiendo el nº 4 de camalot en el inicio del diedro. Tiritona que al poco se me quita porque entro en calor muy rapidito.


Diedro peleón, más peleón de lo que parece desde abajo y que tras varios resoplidos me lleva al paso clave de este primer largo, una panza que en libre sale en 6C o bien en V+/A0. Hay una primera chapa según subimos y más a la derecha otra. Como no sé muy bien por dónde es pruebo primero por la de la derecha del todo, pero no lo veo claro ni con el estribo que he metido en ella. Me vuelvo a la de la izquierda, coloco de nuevo el estribo y tras varios intentos (joer con el A0...) al final logro agarrarme a una regleta no muy buena de arriba. Alberto me dice que más arriba hay un buen cazo que está viendo desde abajo, pero por mucho que me estiro no llego a él y no llego ni a verlo subido en el estribo. Empiezo a hacer malavarismos con los pies durante varios minutos, uno en el estribo, el izquierdo buscando un apoyo, las manos arriba en unas ñapas más bien para equilibrio porque tirar de ellas...Estoy sacando el pie de estribo y cuando estoy apunto de superar el paso me falla el apoyo del pie izquierdo. ¡¡ Diosss, no me lo creo, estoy cayendo !! me veo volando, 3 horas de vuelo y esto no acaba...como el Gran Hermano..., por suerte me he empujado de la pared y no me refregaré con la panza (pienso). En cuestión de segundos he caído unos tres metros y pico o cuatro sobre las setas, apoyando mal el pie izquierdo en la superficie irregular de setas y resintiéndose al poco de ver que estaba todo en orden.

Tras reponerme del susto, lo intento de nuevo y no llego arriba, al agarre bueno, por lo que para no enrrollarnos más, decido montar reunión de esos 2 parabolts, que suba Alberto y que se lo haga él que es más alto. Una pena porque me he caído cuando ya lo tenía hecho.


Dicho y hecho, llega el tío cambio el aparato asegurador para cogerle de primero y tras un par de intentos hasta que coge el equilibrio sube y llega a la reunión que está a unos 4 metros a la izquierda. Una vez monta, subo a lo "bombero" por la cuerda, que ya nos hemos tirado un buen rato aquí y queda mucha escalada aún.

El segundo largo es un largo laaaaaarrrrgooooo de adherencia pura. Alberto me dice que me lo dé también para desquitarme por lo del A0 y el vuelo de antes. Pos venga pa'rriba.

Empiezas por la línea de chapas de la izquierda que van por todo el espolón. Creo que en los 50 metros más o menos de largo conté 8 o 9 parabolts y es que el distancie entre seguros es generoso y le dá a este largo un ambiente acojonante. Cuando ves que hay 2 seguros más cerca prepárate que hay temita...cuando alejan es porque la cosa se relaga, pero no mucho...Es un largo que no pasa del V+ y que te pone los gemelos bien bien. Ahh, la llegada a la reunión con alegría...

Alberto sube rápido disfrutando del ambiente del espolón y aunque hay alguna zona que te mete algún sustiyo, por lo general la adherencia de la roca es bastante buena.

Nos juntamos en la reunión, preparamos el rápel con ambas cuerdas de 60 unidas. En los extremos de cada cabo, un nudo porque aunque vayamos autoasegurados toda precaución es poca. Antes de lanzarla le pregunto a Alberto: ¿No creo que se enganchen no? Es todo placa y no creo que se enganchen abajo...Noto como el tobillo izquierdo tiene un dolor pulsatil, cada vez más acentuado.

Bajo yo primero. Al montarme en el hueso todo parece que se va a derrumbar, es una sensación increible estar ahí arriba. Una vez monto reunión en 2 parabolts (hay también 2 buriles con chapa de antaño) uno con comba ambas cuerdas a la reuniñon para que nunca queden fuera de nuestro alcance. Baja Alberto y nos juntamos en la reu.

- Diego: Alberto, tira de las cuerdas para subirlas aquí y sacarlas del rápel.
- Alberto: ok.
.
.
.
.
- Alberto: ¡¡ se han enganchado !!
- Diego: ¡¡ no jodas !! Pues ya hemos escalado hoy...No tenía que haber hecho los nudos...
- Alberto: la roja sube, pero la blanca no, se ha quedado pillada en unas lajas de abajo.

Varios tirones y no sale. Alberto se ofrece a rápelar hasta abajo, yo fijaría las cuerdas a la reu una vez esté abajo y subir de nuevo yumareando con ambos patos. Son 20 metros de yumareo la digo a Alberto y el tobillo he visto que se me ha hinchado algo después de quitarme los gatos. Una pena estar aquí y tener que bajarnos. El siguiente largo tiene una pinta estupenda (y de acojone total) y hoy no vamos a probarlo...Nos bajamos.

Baja primero Alberto y comprueba que lo que se ha enganchado no ha sido el nudo. La cuerda ha laceado una laja de una forma muy curiosa, imposible deshacer eso desde arriba. Si hubiéramos querido hacer aposta ese lazo no nos hubiera salido.

Vía que nos queda pendiente para otro día Alberto. Es la primera vez que compartimos cordada y a pesar de los imprevistos (vuelo aparatoso, enganche de cuerdas...) nos hemos compenetrado bastante bien, por lo que al menos ésta tenemos que acabarla juntos, eso sí, el paso del A0 te lo dás tú, jajaja, ahh, y el gazpacho que no se te olvide tampoco ehh.

¿Escalar en el Hueso? La ost..
Los croquis de ambas vías los tienes en Vía Clásica.

Unas risas, refrescos y pollo en cantoco finalizaron una jornada llena de emociones, vivencias y una amistad que perdurarán por mucho tiempo.

Ya en casa hielo local en el tobillo. Esperemos que el domingo nos deje hacer algo...

sábado 2 de mayo de 2009

Diedro Mairal al Yelmo

Viernes 1 de Mayo de 2009

Después de muchas idas y venidas de planes sobre el donde salir este puente y de irse al traste toda la planificación e ilusiones de las que uno se había hecho ya la idea, entre las que se barajaban Villarejo, Leiva y alguna que otra zona más, nos quedamos en la zona centro y como el día apuntaba a que sería bueno para trepar en el Yelmo, allá que fuimos Laura, Javi, Juanma y el que suscribe. ¿Con qué idea? Pues con la de escalar el Diedro Mairal del Yelmo.

Después de saludar en el bareto de cantoco a algún que otro colega durante el café, subimos los cuatro por la empinada senda que, pasando junto a Colina Hueca, Cancho Butrón, Risco de las Tres Puntas...Risco de las Bellotas y demás, nos depositará, con más fresco de la cuenta, en la pradera del Yelmo.
El aire se hace notar, llevamos ropa pero la mañana está más fresca de lo que pensábamos. De siete a ocho grados de temperatura ambiente con un fuerte viento y día nublado hacen que la sensación térmica sea bastante baja, hasta el punto de recordarnos a un día más propio de Diciembre o Enero que de Mayo, y es que el dicho de cuando Marzo mayea Mayo marcea....es por algo. ¡¡ Todo sea porque la adherencia sea buena !!

Laura y Javi van a hacer algo de deportiva cerca de nosotros en el Rompeolas. Entre tanto Juanma y yo preparamos el material.

El Diedro Mairal es un IV+ de toda la vida., aunque en algunas vías podemos verlo graduado también como V-. Sea como fuere la graduación que ha de tener, lo más característico de esta vía es el factor psicológico que supone el no tener seguros fijos en los casi 60 metros del primer largo, hasta la cima del gendarme donde haremos la primera reunión.
Os indico también que en la Biblia de Barrabés se hace mención a la existencia de clavos en la vía, pero no hay ninguno, afortunadamente está limpita y toca desenfundar los cacharros.

Dicha vía discurre en el mismo gendarme que la vía Hermosilla, pero al lado contrario. Como más relevante nos encontraremos la existencia de algunos arbustos, algunos de tamaño considerable que tenemos que salvar por placa abandonando el diedro que tan gustosamente se nos presta para los pasos en bavaresa. Por otro lado también podremos darnos cuenta que al nos ser una vía tan repetida como otras del Yelmo, la roca está algo quebradiza en su superficie, sucia por las filtraciones del agua al arrastrar arenilla y tenemos que tener cuidadín de las lajas a las que nos agarramos. Si quieres acabar la escala dignamente sin que la cuerda te torture al final del largo y no por el peso que también se nota...no te queda otra que jugar muy bien con el emplazamiento de seguros, los alargues con las cintas para que la cuerda, especialmente si vas en simple, no se te encajone en la roca y te veas obligado a seguir escalando a la par que tiras y tiras de la cuerda según subes, como le pasa a muchas de las cordadas.

En resumidas cuentas, la mezcla ideal de elementos que hacen que una escalada clásica como es el caso no se te olvide en la vida y te deje un buen sabor de boca, y es que el Yelmo nunca defrauda.

Juanma y yo después de hacer el Diedro (55 metros) hicimos la travesía de los Higinios como segundo largo (55 metros desde el bloque en el que hicimos la primera reunión), y para salir de la pared continuamos por un sistema de fisuras también con tendencia ascendente hacia la izquierda, un largo de otra conocida vía del Yelmo. Este sería nuestro tercer y último largo (50 metros).

Ahí van unas fotos de los tres largos:

L1:


L2:
L3:

Material recomendable:
- Juego friends del 0'5 al 3 de camalots (si llevas un 4 lo puedes meter también, no lo pasees como nosotros que por guardarlo para arriba...)
- Juego empotradores.
- 12 cintas expres largas y varios anillos de cinta grandes para lacear bloques y poner alargues.

Si repites esta vía gasta todo el cuidado que puedas con los arbustos que hay en la misma. El miedo es malo sobre todo cuando tienes que salirte a la placa pero no tanto como para partir ramas como pudimos ver algunas cuando pasamos por allí. El arbustillo no te pondrá problemas si quieres lacearlo en su parte más gruesa, pero ya sabes, con "ternura" :-)

Hemos escalado SOLOS en el Yelmo y su cumbre está también solitaria. Sensaciones increibles de nuevo allí arriba subidos. Una clásica en toda regla que tenía ganas de hacer desde hace algunos meses ya cuando en Noviembre del año pasado me asaltó sin más la mente. Hoy ha quedado resuelta y ahora me recuerdo resoplando antes de colocar un empotra, pensando en el la adherecia de la roca, a veces buena a veces no tanto por lo sucio de la misma, en las recomendaciones de Juanma desde abajo, en esas instantáneas que a modo de fotografía quedan grabadas en la mente. Metros y metros en los que me fastidia pararme para proteger al alterar la secuencia de movimientos que durante tantos días esperan la mente y el cuerpo, simplemente escalas, subes y subes y no quieres que acabe esa sensación.

Laura y Javi se ha hecho algunas vías, entre ellas la famosa Garbancitos de Cordoba en la que también han soltado lo suyo.

viernes 24 de abril de 2009

Tres Coronas. Cuando el calor aprieta...

En vista de que la méteo para el fin de semana no pinta bien, decidimos salir a trepar este viernes Laura y yo. Ambos teníamos el día libre y que mejor que aprovecharlo en un conocido sector pedricero que fin de semana tras fin de semana suele estar petado. Hoy viernes seguramente no habría tanta peña, aprovechemos pues nos dijimos.

Las estelas de los aviones se dispersan, síntoma de cambio metereológico:
Al llegar a Cantocochino a eso de las 10:00 (hora de domingueros total) la temperatura es bastante alta.
En mente tenemos algunas vías de entre Vº y 6B para pasar la mañana. ¿Ganas de trepar? Haberlas hailas, pero durante la corta aproximación el cansancio se hace latente tras los pasados días de carrera y gimnasio se hace presente, y es que la vuelta a la rutina que ya muchos conocéis...
Paño donde están las vías que hicimos:

Empezamos por la "Fisura Aspid - Vº". La semana anterior estuvieron unos amigos haciéndola y nos gustó. La primera chapa pilla algo más que alta. O bien metes algún cacharro en una fisura que hay en el zocalo hasta subirte a la terraza desde la cual, tras un paso de fé (si no eres alto) pones la express, o bien por la izquierda y con una travesía (cuidado...) de izquierda a derecha a 4 metros del suelo te subes hasta que chapas el primer seguro.

La fisura es muy bonita y está bien equipada. Como dice en la guía de Luís Santamaría en su guía es una lástima que no tenga 30 metros. Está protegida con 3 parabolts y la reu, común con la vía de la derecha está equipada para rapelar. Se puede cubir con camalots del 0'75, 1 y 2 para practicar la autoprotección.
Cuando descuelgo a Laura de esta vía, la digo que me ponga la penúltima y primera cinta en la siguiente vía, llamada "Capitán Tupé - 6A+". Esta vía empieza justo a la derecha de la Fisura Aspid. La entrada por la derecha sale entorno al 6C, cosa que supimos abajo una vez lo leímos en la guía. Yo la intenté por ahí primero pensando que era la entrada buena y ví que de 6A+ poco tenía. Me medio encalomé que ya es mucho, pero no subí más de medio metro, pues anda que no me queda para esos grados...
La entrada buena sale entre la fisura y la línea de chapas por una panza de apretar bien. Esta vía creo que ha sido el 6A+ más bonito y peleón que he hecho hasta el momento, porque es mantenida y tienes que jugar bien con los pies para progresar, pues si vas con ellos cambiados es difícil seguir progresando por la plaquilla. La primera express la tenía puesta gracias a Laura, la segunda no, y me hubiera venido de perlas, porque aunque hay algún romo y regleta a los que agarrarse para poderse chapar, para pies hay poco. Dos soplidos y para arriba a por la tercera chapa. Hay no se acaba todo, porque por arriba tiene unos pasos bien guapos de apretar...

Ambas vías muy bonitas, aunque cortas. Con tres express para cada una es suficiente.

De ahí y con un calor del copón y pocas ganas de escalar (todo hay que decirlo...) nos fuimos en busca de otras vías a la derecha, llamadas "Tiene migas la panadera - 6A+" y la "Variante" de 6B de "Doctor Bacterius - 6C". Al llegar al murete, vemos que la primera discurre por un muro completamente vertical de regletas y setillas, con el primer químico a algo más de 3 metros del suelo y siendo verdaderamente chungo llegar hasta él. En la "Variante" de 6B, tres cuartos de lo mismo, el primer parabolt hablando con Dios. Aquí fue donde verdaderamente me dí cuenta lo mucho que nos quedá para llegar a desenvolvernos en estos grados de algunas de las vías, ya que hay que llegar bastante suelto para llegar al primer seguro sin problemas de esnafre previo como en estas.
Laura's relax:

Recogemos el material y vemos en la Sur de la Tortuga un claro ejemplo de "lo que no hay que hacer". Un menda "sin casco" que está rapelando de "una sola argolla teniendo 2 para ello" y dando unos tirones de 1000 duros, porque se ha puesto el prusik por encima del descensor y muy corto, lo que hace que el descenso le lleve más de 5 minutos y dejando su pellejo en manos de ese querido parabolt, como diría Pit Schubert.

¡¡ Esto NUNCA lo hagáis !!

No hemos escalado mucho la verdad pero ha sido de calidad. Dejamos el "destajo" para otro día, porque ahora nos bajamos camino del bareto de cantoco por una ensaladita fresca y un par de pinchos morunos.
Tras comer y para sorpresa nuestra nos encontramos con está pequeña vívora en las escaleras que dan acceso al bareto:

¡¡ Ojito !!